Estimado Ayuntamiento de Tarancón, autoridades locales y conciudadanos,
Mi vida ha sido y siempre será el deporte. Desde la infancia, he sentido una pasión inigualable por cada modalidad deportiva que se ha cruzado en mi camino, desde las disciplinas más populares, hasta las menos conocidas. He dedicado mi formación y mi carrera profesional al deporte, alcanzando niveles que jamás imaginé, pero siempre manteniendo mis raíces firmemente plantadas en Tarancón, el lugar donde todo comenzó.
Gracias al deporte, he conocido personas que han moldeado quién soy hoy. Me he convertido en quien soy gracias a las experiencias compartidas con entrenadores, compañeros y jóvenes deportistas que, como yo, han sentido esa misma pasión
que nos une. El deporte, como sabemos, es mucho más que solo movimiento, ejercicio o actividad física. Es una escuela de vida, un pilar fundamental para la salud mental y física de las personas, una herramienta vital para la cohesión social y un factor que reduce los costos en sanidad, mejorando la calidad de vida de nuestra comunidad. Todas estas afirmaciones están más que estudiadas y contrastadas en todo el mundo.
Por eso, me duele profundamente ver cómo el deporte en Tarancón, un pilar tan esencial en cualquier sociedad, ha sido relegado y maltratado. He tenido la oportunidad de viajar y practicar deporte en numerosos lugares por todo el mundo, y me sorprende encontrar siempre apoyo en aquellos sitios, menos en el lugar donde nací y crecí.
Es lamentable que el deporte en nuestro pueblo se haya convertido en un tema político, donde para dar solución se usan los recursos económicos, cuando no queremos eso, sino que no haya acciones constantes y voluntad real para cambiar las cosas. El deporte, ese motor tan necesario en una sociedad cada vez más sedentaria, merece ser tratado con seriedad y respeto.
A continuación, expongo algunos de los problemas más graves que están afectando al ámbito deportivo en Tarancón, con la esperanza de que, con estas reflexiones, podamos encontrar soluciones y trabajar juntos para mejorar:
- La educación deportiva de nuestros jóvenes está en crisis. Cada vez más niños y adolescentes priorizan estar pegados a una pantalla antes que coger una pelota o una raqueta. El deporte no solo es salud, es disciplina, trabajo en equipo y crecimiento personal, valores que toda persona quiere para sus hijos. ¿Cómo podemos esperar un futuro prometedor si no fomentamos estos valores desde las bases en nuestro pueblo?
- Nuestras instalaciones deportivas no se gestionan de manera adecuada. A pesar de contar con infraestructuras que podrían atraer a muchos más usuarios y eventos, la gestión deficiente las mantiene vacías. Aún más preocupante es el traslado de actividades deportivas a recintos no aptos, como una nave ferial, donde el suelo inadecuado aumenta el riesgo de lesiones. Este tipo de decisiones revela una falta de previsión y conocimiento de la normativa deportiva.
- La falta de conocimiento en la gestión deportiva es alarmante. Las personas al mando, como poco deberían saber distinguir entre deportes de predominio aeróbico y anaeróbico, o simplemente las medidas de un campo de fútbol, esto conlleva el no entendimiento de las necesidades reales del deporte ni de los deportistas. La falta de formación técnica en áreas clave de la actividad física y deportiva está generando decisiones erróneas y perjudiciales para el progreso de nuestros clubes y deportistas.
- Desaparición de las escuelas municipales. En lugar de potenciar la oferta deportiva, se ha transferido la gestión de estas escuelas a los clubes, eliminando la responsabilidad y dejando a los clubes con una carga que, a algunos, no les corresponde. Esto no solo afecta a la calidad de la enseñanza deportiva, sino que limita el acceso de los más jóvenes con menor poder adquisitivo a una formación deportiva adecuada.
- No se promueve el deporte ni se apoyan a los clubes locales. No existen ferias deportivas ni eventos que incentiven la práctica del deporte. Tampoco se brinda apoyo real a los clubes para que puedan difundir sus actividades. El único esfuerzo visible es un cartel al año, insuficiente para una comunidad tan activa y con tanto potencial.
- Se priorizan ciertos deportes de manera parcial. Existen casos de evidente preferencia por ciertos deportes, donde algunos disfrutan de más beneficios y recursos que otros. Esta falta de equidad, basada en afinidades personales, está afectando gravemente a la comunidad deportiva en su conjunto. Lo que necesitamos es un enfoque más inclusivo, que trate a todos los deportes por igual, con criterios transparentes y objetivos.
- El Consejo de Deportes no cumple su función, prácticamente nadie sabe de su existencia. No se convocan reuniones de manera regular para coordinar con los clubes, y la única reunión que ha tenido lugar en los últimos años no sirvió para tomar acciones reales. Esta falta de compromiso por parte de las autoridades da la impresión de que no se toman enserio el deporte ni a los deportistas. No existe una figura representativa que este a la cabeza coordinando esto.
- Falta de estudios y planificación estratégica. No existen estudios ni registros que demuestren cuántas personas practican deporte en Tarancón para la evaluación de la regeneración de estructuras deportivas. Tampoco se evalúa la viabilidad de atraer competiciones. Argumentar que estos eventos generan pérdidas es un grave error, ya que, con una correcta planificación y gestión, estas actividades pueden ser una fuente de riqueza y prestigio, tanto a corto como a largo plazo, para nuestro pueblo. Además, Tarancón cuenta con deportistas

































































