En una semana de sacar la Gabarra para el Athletic de Bilbao tras ganar la Copa del Rey de fútbol, quizás sea el momento de hacer lo propio con el barco del REBI Cuenca, un buque al que cada uno le podéis poner el nombre que deseeis, pero donde nadie nos tiene que bajar.
Quizás el REBI se ha hecho demasiado grande en poco tiempo o quizás ya nos hemos acostumbrado a las grandes cosas, pero este año toca sufrir, es así, y eso nos ha llevado a comenzar a mirar para abajo demasiado pronto, con el miedo de si nos pilla el Cangas en lugar de ilusionarnos con alcanzar a los de arriba, de si qué va a ser si perdemos un partido más en lugar de vamos a ganar y a sumar.
Ese pensamiento negativo nos lleva a esos nervios en cada partido, algo que compartimos en todos los casos y lo que ha atraido en cierta medida esa mala suerte en forma de lesiones, leía hace un tiempo un artículo de Darío Pescador sobre ello y es que todo el pensamiento positivo que el año pasado se ha cambiado este año por el devenir de la situación. Igual muchos pensáis que no tiene nada que ver, y tendréis también razón.
Pero les voy a dar una buena noticia, y es que se está a tiempo de volver a ilusionarse en una semana que podría ser clave. Vamos a pensar en el pase a la final a ocho de la Copa del Rey en Benidorm, y que esa ola buena nos lleve a la victoria en casa ante el Ángel Ximénez Puente Genil, pero eso solo se puede conseguir con unión, empujando desde casa este miércoles y llenando El Sargal el domingo, vayamos en busca de ese pensamiento positivo.
Algunos ya lo han hecho, esta mañana veía las histories de la Furia Conquense y ya se respiraba esa ilusión, vamos a hacer que jugadores y cuerpo técnico les llegue, porque miren, desde que llevo en esta ciudad y dentro de este equipo, puedo decir lo importante que es el REBI Cuenca y todo el que pasa por este club, donde todos los jugadores se les queda grabado el escudo del Ciudad Encantada, donde cada aficionado vive cada encuentro con un sentimiento especial.
Claro que es normal que se esté disgustado, por supuesto que es lógico que lleguen las criticas, pero el barco del REBI Cuenca no se ha hundido y en una semana donde saldrá la Gabarra, saquemos nosotros nuestro barco, porque quedan cosas grandes por hacer y para eso solo se necesitan dos cosas: unión e ilusión.

































































